gran selva maya

Corredor Biocultural
Gran Selva Maya

UNA ALIANZA TRINACIONAL PARA PROTEGER LA BIODIVERSIDAD

Alcance Internacional


MÉXICO

2,426,451 hectáreas de extensión y áreas naturales protegidas.

GUATEMALA

2,673,726 hectáreas de áreas naturales protegidas.

BELICE

591,700 hectáreas equivalente al 0.6 por ciento.


OBJETIVO

Corredor Biocultural Gran Selva Maya: Una alianza trinacional para proteger la biodiversidad

Con el objetivo de conservar una de las regiones más ricas en diversidad biológica de América, México, Guatemala y Belice han establecido una alianza de cooperación ambiental conocida como el Corredor Biocultural Gran Selva Maya.

Esta iniciativa conjunta abarca un extenso territorio de aproximadamente 5.7 millones de hectáreas, lo que la convierte en la segunda selva tropical más grande del continente, superada únicamente por la Amazonía.

El Corredor resguarda una vasta variedad de ecosistemas y especies a la vez que también representa un compromiso internacional por la sostenibilidad y la protección del patrimonio natural compartido entre estas tres naciones.

Además de su valor ecológico, esta región alberga una asombrosa diversidad cultural. Es hogar de numerosos pueblos mayas que mantienen vivas sus lenguas, tradiciones y formas de vida ancestrales.

Cada comunidad contribuye a la riqueza cultural del territorio, aportando distintas expresiones de identidad que coexisten en armonía con la naturaleza.

Patrimonio arqueológico de relevancia mundial

En el corazón de este corredor se encuentran algunos de los sitios arqueológicos más emblemáticos del mundo maya, muchos de los cuales son reconocidos por su valor histórico y arquitectónico.

Entre los más destacados se encuentran Calakmul, Tikal, Caracol, Palenque, Edzná, Yaxhá, Piedras Negras, El Mirador, Lamanai y Altún Ha.

Estos vestigios milenarios son testimonio de una civilización avanzada, y también puntos clave para el turismo cultural y la investigación científica.

Un compromiso ambiental de alcance internacional

El Corredor Biocultural Gran Selva Maya es ejemplo de cómo la cooperación internacional puede traducirse en acciones concretas para enfrentar el cambio climático, conservar la biodiversidad y promover el desarrollo sustentable de las comunidades locales.


Áreas Naturales Protegidas

Este esfuerzo conjunto fortalece la resiliencia de los ecosistemas y garantiza que futuras generaciones puedan seguir disfrutando de uno de los pulmones verdes más importantes del hemisferio occidental.

MÉXICO

GUATEMALA

  • Parque Nacional Mirador Río Azul
  • Reserva de la Biosfera Maya
  • Parque Nacional Tikal
  • Biotopo Protegido San Miguel La Palotada-El Zotz
  • Biotopo Protegido Naachtun-Dos Lagunas
  • Parque Nacional El Rosario
  • Parque Nacional Laguna del Tigre
  • Parque Nacional Yaxhá-Nakum-Naranjo
  • Sierra del Lacandón

BELICE

  • Área Natural Protegida Aguas Turbias
  • Reserva Maya y Área de Conservación Río Bravo
  • Área de Conservación y Manejo Shipstern y Granja de Mariposas
  • Santuario de Vida Salvaje Crooked Tree
  • Santuario de Vida Salvaje Cockscomb Basin
  • Sitio Maya de El Caracol
  • Sitio Maya de Xunantunich
  • Sitio Maya de Lamanai
  • Sitio Maya de Nohmul
  • Sitio Maya de Cerros
  • Sitio Maya de Cuello
  • Sitio Maya de Altún Ha

México, Guatemala y Belice fortalecen alianza en torno a la Selva Maya

El 11 de agosto de 2025, la presidenta de México anunció una importante reunión trilateral con sus homólogos de Guatemala y Belice, con el propósito de establecer acuerdos de cooperación regional estratégica.

Dicha reunión tendría como objetivo avanzar en proyectos compartidos enfocados en desarrollo sustentable, conservación ambiental y bienestar comunitario.

La gira oficial comenzó el 15 de agosto con una visita a Guatemala, donde la mandataria mexicana sostuvo un encuentro con el presidente Bernardo Arévalo en el departamento de El Petén.

Durante esta reunión se presentó una alianza inicial entre México y Guatemala para fortalecer la protección del legado natural y cultural de la región maya, destacando el compromiso de ambas naciones por preservar sus raíces ancestrales.

Como parte del anuncio binacional, ambas autoridades adelantaron los primeros pasos hacia una futura expansión del Tren Maya, con la intención de conectar puntos clave en Guatemala y Belice.

El objetivo de esta extensión es detonar una zona económica con enfoque en el turismo sostenible, al mismo tiempo que se promueve la conservación ambiental, la protección de especies endémicas y el fortalecimiento del tejido social en comunidades históricamente marginadas.

Entre las prioridades anunciadas se encuentran el combate a la desigualdad social, el fortalecimiento de la movilidad sustentable, la atención a las causas estructurales de la migración y la lucha contra actividades ilícitas como el narcotráfico.

Como parte del compromiso regional, se anunció también la implementación de la segunda fase del programa “Sembrando Vida”, que llegará a Guatemala y Belice con el fin de fomentar la reforestación y brindar oportunidades productivas a comunidades rurales.

Ese mismo día, en horas de la tarde, los presidentes de México y Guatemala se trasladaron a Calakmul, Campeche, donde fueron recibidos por el primer ministro de Belice, Juan Antonio Briceño.

En el Hotel Mundo Maya Calakmul, las tres naciones sostuvieron una reunión de alto nivel y ofrecieron una conferencia de prensa conjunta para dar a conocer un nuevo instrumento internacional: la Declaración de Calakmul.

Mediante esta declaración, se instituyó formalmente el Corredor Biocultural Gran Selva Maya como un compromiso compartido para proteger uno de los ecosistemas más importantes de Mesoamérica.

Además, se proclamó oficialmente el 15 de agosto como el Día de la Gran Selva Maya, como símbolo de unidad y corresponsabilidad entre las tres naciones.


Compromisos concretos por la biodiversidad

El acuerdo establece acciones conjuntas para enfrentar la tala clandestina, el tráfico de especies protegidas, la expansión no autorizada de infraestructura, los incendios provocados, así como la caza ilegal.

Todo ello en estrecha colaboración con las comunidades mayas y afrodescendientes que habitan en la región, reconociendo su papel fundamental como guardianes de este patrimonio natural.

Esta alianza trilateral marca un nuevo capítulo de cooperación regional, centrado en el respeto por la naturaleza, la justicia social y el reconocimiento pleno de los pueblos originarios como protagonistas del desarrollo sostenible en la Selva Maya.


Comunicados